La Enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductales. Se desconoce que la provoca, caracterizándose por un notable deterioro de las neuronas, con destrucción de amplias zonas del tejido cerebral.
Es la causa más frecuente de demencia presenil; tales daños se producen también cuando envejecemos pero en el caso del Alzheimer tiene lugar a edades mucho más tempranas y en mucho mayor grado, pudiendo manifestarse de una forma rápida y aguda con resultado de muerte en un año o lo que es más frecuente con un desarrollo lento y progresivo.
Se calcula que el mundo viven 18 millones de personas afectadas por una demencia, siendo su causa más común la Enfermedad de Alzheimer. Para 2025 se espera que el número de afectados ascienda a 34 millones y que el 71% de los casos tenga lugar en los países del tercer mundo.
En España tiene una prevalencia del 8 % en mayores de 65 años y del 20 % en personas octogenarias.
Sujetos con mayor capacidad cognitiva natural y adquirida (cociente intelectual, cultura, estudios académicos, participación en actividades intelectuales y de esparcimiento....) presentan la enfermedad más tarde aunque tengan igual cantidad de lesiones histopatológicas típicas.
Enfermedad de Alzeimer
Están considerados 10 signos de alarma (Alzheimer’Association ): la pérdida de memoria que afecta la actividad laboral; dificultad para llevar a cabo tareas familiares; problemas con el lenguaje; desorientación en tiempo y lugar; juicio pobre y disminuido; problemas con el pensamiento abstracto; cosas colocadas en lugares erróneos; cambios en el humor o en el comportamiento; cambios en la personalidad y pérdida de iniciativa.
La enfermedad se achaca fundamentalmente a la liberación de sustancias tóxicas por la proteina beta-amiloide, que provoca "oxidación", lo que lleva al organismo a liberar a su vez elementos inflamatorios ( prostaglandinas ) y por tanto a una posterior respuesta inflamatoria que provoca la aparición de sustancias altamente tóxicas para las células nerviosas.
Se ha considerado otro factor de riesgo las sustancias tóxicas que ingerimos con los alimentos contaminados así como las que están presentes en champúes, lacas, pastas de dientes, utensilios de cocina, etc, especialmente las que contienen aluminio.
Se ha discutido la posible relevancia del aluminio en la etiología de la E..A. ., debido al hallazgo de aluminosilicatos en las placas seniles dentro de las neuronas que contienen los ovillos neurofibrilares típicos de la enfermedad. El aluminio podría estar involucrado en un "mayor daño oxidativo" , ya que puede estimular en presencia de hierro la oxidación de lípidos y proteinas. Este metal inhibe o limita la síntesis de diversos neurotransmisores fundamentales en las funciones cerebrales como la acetilcolina, la serotonina, la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina.
En el organismo humano existen aproximadamente 100 billones de células de las cuales el 25 % se encuentran en el cerebro. La oxidación del tejido cerebral es igualmente importante. En la región frontal del cerebro de personas fallecidas por Enfermedad de Alzheimer se han encontrado hasta 100 veces más radicales libres que entre los fallecidos por otras causas.
El cerebro tiene un alto contenido en hierro, que participa en la generación de radicales libres, es rico en ácidos grasos muy susceptibles a la oxidación y posee niveles bajos de defensa antioxidantes respecto a los demás órganos.
Cerebro y sistema circulatorio
Investigadores del Centro Médico Cornell y el Hospital Presbisteriano de Nueva York comunicaron que el Alzheimer podía prevenirse e incluso detener su progreso inyectando simplemente inmunoglobulinas, es decir anticuerpos, al menos lo afirmaron tras haber tratado 8 pacientes durante 6 meses. Esto demuestra que es importante subir las defensas del sistema inmune.
Gen BACE 1
La falta de oxigeno, Incrementa la actividad de un gen ( BACE 1) que controla la producción de una proteina ( la beta-amiloide ) que se junta en grupos dentro del cerebro con E A. y se cree daña las neuronas. Personas con enfermedades que restringen el abastecimiento de O2 como un infarto, insuficiencia cardiaca y enfermedades pulmonares, tienen más posibilidad de padecer la enfermedad. Las personas que viven en grandes altitudes también tienen mayor riesgo a padecer la misma.
Siendo importante también resaltar la nutrición adecuada que debe mantenerse con la adición de las vitaminas y oligoelementos necesarios, sobre todo entre aquellos que tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad.
En enfermos portadores de esta enfermedad se ha observado en un porciento significativo la mejoría que pueden experimentar al recibir tratamientos con ozonoterapia por las propiedades de la misma de estimular los sistemas enzimáticos que controlan el exceso de radicales libres, mejorar la oxigenación de los tejidos y por su acción moduladora del sistema autoinmune, sin olvidar al mismo tiempo la quelación que ayudaría a mejorar la elasticidad y permeabilidad de las arterias produciendo la desobstrucción de las mismas, a eliminar metales pesados entre ellos el Aluminio y toxinas, que pudiera estar presentes en estos enfermos.